Quienes compran pichones de cotorra son más culpables queaquellos que saquean los nidos
Simón Guerrero - Diario Libre

Santo Domingo. Hace unos años, mientras daba una charla sobre nuestra cotorra endémica (Amazona ventralis), en una escuela secundaria, para que los estudiantes comprendieran la crueldad que significa criarlas como mascotas, usé este símil: Imaginen que llega a nuestro planeta una nave con extraterrestres y estos deciden capturar niños para criarlos en su planeta, porque son inteligentes, cariñosos y hablan, no sin antes cortarles una pierna para que no escapen. Ese es el equivalente a cortarle las alas a un ave de largo vuelo como la cotorra. No había terminado la frase cuando una de las estudiantes estalló en llanto. Otra niña me explicó la reacción de su amiguita: “Profe, es que ella tiene una cotorra en su casa”; a lo que la aludida respondió, todavía arrasada en lágrimas, “Es que yo no sabía, yo no sabía. Pero yo la quiero y la cuido mucho”. Lealo en…