Loros Salvajes Amansan la Jungla de Cemento
SAN DIEGO, California del Sur tiene un vasto orden de transplantes atraídos por el clima moderado e interminables dias de sol, y tal vez ninguno es más exótico que los loros urbanos que han venido para colonizar las comunidades de ciudades principales como San Diego y Los Angeles.
Poblaciones de loros estan surgiendo en ciudades en todo el mundo, mientras sus entornos naturales estan desapariciendo rapidamente en la selva.
Cada mañana, residentes de Ocean Beach, San Diego, disfrutan las imagenes y sonidos cuando pequeños grupos de loros pasan sobre ellos, comportandose como un bullicioso club de estudiantes a la salida de un bar. Raras veces estan solos y casi nunca tranquilos. Los loros vuelan de arbol en arbol buscando comida, los ecos de sus distintivos gritos, resuenan por el vecindario.
Estas aves sociales han econtrado un segundo hogar entre las cimbreantes palmeras y encumbrados arboles de eucaliptos de los suburbios, a miles de millas de su habitat natural en Centro y Sur America.
Parte leyenda urbana, parte fabula, los loros parecen estar prosperando – y atrayendo aficionados a las aves y biólogos independientes que ven las aves urbanas restaurando poblaciones de loros que estan desapareciendo en America Latina.
Ávidos entusiastas de loros, Roelant Jonker y Grace Innemee, vienen aqui desde los Países Bajos especificamente para fotografiar y documentar las proezas de loros viviendo entre seres urbanos. Juntos dirigen cityparrots.org, una organización sin fines de lucro enfocada a la conservación y emancipación de loros viviendo en selvas y areas metropolitanas.
“Nunca hay momentos aburridos, hay mucho que aprender con muchas disciplinas integradas” dijo Jonker a IPS.
Su foco, sin embargo, esta en el fenómeno de loros urbanos. “Las ciudades crecen, los bosques se encogen”, dice Innemee. Creen que los ambientes citadinos presentan una oportunidad única para estudiar a los loros y su conservación, puesto que loros y cotorras vuelan libremente en San Francisco, Londres, Nueva York, Los Angeles y otros lugares donde humanos y aves interactuan, facilitando la investigación.
Tambien prefieren loros urbanos por razones personales, los Paises Bajos son el hogar de una espectacular pareja de Guacamayos, raras veces vistos fuera de los confines de una preservación de vida salvaje. Los loros, ellos argumentan, son dificiles de estudiar en su habitat nativo, por la luz y las sombras de bosques de la densa vegetación y a menudo en peligrosos e inestables regiones del mundo.
“Viajamos por todo el mundo para ver loros,” dice Innemee.
Estos encantadores monomaniaticos estan aqui para participar en una conferencía sobre conservación de loros en Los Angeles con la esperanza de conseguir fondos para un programa piloto. Su meta es construir aviarios urbanos en paises de Latino America donde algunas especies de loros actualmente estan en peligro e extinción.
Este projecto ocupa un espacio ignorado por los miembros de la comunidad de la conservación de vida salvaje, lo que Jonker argumenta, enfocan casi exclusivamente en preservar especies en su habitat nativo.
La presencia de loros en las ciudades es algo que los puritanos aficionados a las aves no aprueban, porque creen que desplazan a las aves nativas. En el Sur de California, inmigrantes de todo el mundo han traído sus mascotas y plantas con ellos, cambiando el panorama irreversiblemente.
Si no fuera por la intromisión humana, los loros no sobrevivirían en San Diego. Los loros prefieren antiguos, más establecidos vecindarios con mucho espacio verde, eligiendo arboles, altos y nonnativos que les proveen espacios para nidificar y pasar la noche. Al amanecer vuelan desde los grandes arboles, donde pasaron la noche, para buscar higos no nativos, datiles y aguacates. Los loros salen en una distancia de varias millas a la redonda, para posarse en arboles importados, plantados por residentes locales.
Los residentes de Ocean Beach creen que los loros arrivarón hace 25 años despues que una tienda de mascotas se incendió, y nunca se fueron. Esta comunidad frente al mar, es ahora el hogar de una bandada de 100 loros naturalizados, compuestos de Cotorras de Cabeza Roja y Loros Amazonicos (Guaros).
Jonker rapidamente apunta que esos loros nunca fueron realmente mansos para empezar, a diferencia de los perros, los que han vivido con humanos por milenios, los loros permanecen salvajes por generaciones aún siendo criados en cautividad “Ellos abrirán sus alas a la primera oportunidad que se les presenta”, dijo Jonker.
Solos, en parejas, trios, los loros escapados se encuentran entre ellos confiando en los instintos que la especie ha adquirido en miles de años en las selvas de Centro y Sur America.
El verdadero origen de los loros de San Diego son desconocidos. Lo mas probable es que escaparon de tiendas de mascotas, dueños de mascotas y aún durante el transporte en decadas previas cuando la importación de pajaros salvajes a EEUU era parte del comercio legal de loros.
Su cosmopolitismo, sin embargo, no debe ser tomado con romanticismo. Exitosas colonias de loros aqui, representan una terrible perdida para la vida salvaje en Centro y Sur America. El trafico de aves –legal o ilegal- viene a un precio tremendo. Entre 1982 y 1988, 1,5 miliones de aves salvajes capturadas entraron en el mercado Estadounidense, y miliones más probablemente murierón durante el transporte antes que este comercio sea prohibido en 1992.
De acuerdo a WWF, 94 de 300 especies de loros en existencia, estan amenazadas con la extinción, mayormente debido a la perdida del habitat por su explotación comercial, haciendo de ellos algunas de las aves más raras en la tierra.
Afortunadamente el ritmo de la explotación puede estar llegando a detenerse. En Octubre del 2006 la Union Europea impusó una prhohibición el el comercio de aves salvajes por la preocupacíon acerca de la expansión de la fiebre aviaria, previniendo tal vez la captura de decenas de miles de aves salvajes.










