Denuncian matanza y comercialización de cotorras
Los vecinos del barrio 130 Viviendas están indignados por la crueldad con la que los chicos disfrutan del sangriento espectáculo. Una de las vecinas contó que los que caen y no mueren, son vendidos.
“Esto se transformó en una carnicería”, comentó indignada una vecina del Barrio 130 Viviendas, luego de relatar con asombro la matanza indiscriminada de cotorras que se lleva adelante en el barrio.
Los responsables, sostuvo Claudia, son tres chicos de 10 o 12 años que, avalados por sus padres, matan con gomeras a los verdes plumíferos. Contó además que las cotorras que caían vivas eran vendidas a diez pesos cada uno. Los que morían, eran lanzadas a los perros. “Era impresionante ver cómo disfrutaban de ver el espectáculo sangriento, cuando mataban a los loros”.
Claudia contó que se enteró que los chicos vendían las cotorras porque vio cuando una vecina se acercó a los chicos y reclamó que le devolvieran el dinero porque uno de los pájaros vendidos se había muerto.
Los vecinos del barrio mostraron su indignación y ante la complicidad de los padres, recurrieron a la Municipalidad en dónde no encontraron la mejor respuesta. “Nos dijeron que no había legislación al respecto, que dejáramos que los chicos se divirtieran”, contó Claudia.
La solución parcial la encontraron cuando recurrieron a la Universidad del Comahue e investigadores que trabajaban, justamente, en el tema de las cotorras en la ciudad, acudieron al barrio y esto provocó que menguara la caza. “Los chicos se asustaron cuando vieron la camioneta y la gente que llegó”, comentó Claudia. Esto sucedió el último jueves y aguardan con atención cuál será la reacción de estos chicos cuando vuelvan loros al barrio.
Además, la vecina se ocupó de realizar una tarea de concientización en el barrio. “Hice carteles informativos marcando que es ilegal la caza de cotorras, y pegó el tema, mucha gente me aclaró que no sabía que no se podían cazar”, señaló.
La cachaña
La cotorra protagonista del relato de los vecinos del barrio 130 viviendas es la Cachaña que habita la zona cordillerana de Patagonia, desde la Provincia de Neuquén hasta Tierra del Fuego. Por lo tanto tiene el privilegio de ser el loro más austral del mundo.
La coloración de la Cachaña es verde. Las plumas de la corona y de la espalda están ribeteadas de negro. Sus alas tienen tonalidades azul metalizado. La cola es rojiza oscura como así también una mancha ventral. El pico es ganchudo, ancho y corto.
La cachaña anida en los huecos de las lengas, su población está disminuyendo probablemente por la depredación humana.








