Liberacion de una bandada de Loros Choroy
Loreto Matthews, Comite National pro Defensa de la Fauna y Flora - CODEFF
La rehabilitación de loros Choroy es larga y delicada. La mayoría de los ejemplares de esta especie que ingresan al Centro de Rehabilitación de Fauna Silvestre de CODEFF, provienen de casas particulares donde han sido mantenidos como mascotas de forma ilegal. Por esto, llegan muy improntados, con las alas cortadas, recibiendo una alimentación inadecuada, con zonas del cuerpo desprovistas de plumas y con serios problemas de estrés y conductuales. Además, son mantenidos en jaulas muy pequeñas y de forma aislada, siendo que son animales silvestres que viven en grandes extensiones y en bandadas de 50, 200, 300 o más ejemplares.
Si bien es muy difícil la recuperación de estas aves, hemos adquirido gran experiencia por más de 10 años, en los que hemos reunido antecedentes técnicos y científicos que nos han permitido mejorar los procesos y métodos de rehabilitación. Gracias a esto, hemos logrado un porcentaje muy alto de recuperación de los loros, tanto en términos físicos como conductuales, demostrando que es factible rehabilitarlos y devolverlos al medio silvestre. Obviamente, un porcentaje de las aves que recibimos nunca podrán ser liberadas, ya que presentan fracturas y otros daños irrecuperables, pero son mantenidas de forma adecuada en el Centro de Rehabilitación respetando su biología y bienestar.
A principios del presente año, realizamos una actividad pionera, que implicó rehabilitar loros Choroy (Enicognathus leptorhynchus) por varios años y formar una bandada de 60 individuos. Durante más de cuatro años, se ha rehabilitado a varios grupos de loros en amplias jaulas, otorgándoles una alimentación adecuada y atención veterinaria especializada. Se han realizado estudios sanitarios y se ha terminado, de forma paulatina, la relación directa de los loros con el ser humano. El resultado son animales sociales que han vuelto a vivir en grupos, se alejan de las personas y de sus depredadores naturales (como aves rapaces), han formado parejas y algunos han logrado reproducirse.
Para lograr un resultado óptimo en la liberación, se construyo una jaula en el lugar donde serían liberados, que fue elegido por las condiciones ambientales adecuadas y por ser un área protegida, con la finalidad de que el grupo se acostumbrara a la zona durante varios de meses antes de ser liberados. Todo este proceso aumenta las posibilidades de éxito del grupo y de cada ejemplar.
Durante los primeros dias de enero trasladamos a este grupo de 60 loros Choroy al Fundo Caunahue, en la X región de Chile, lugar donde se construyó una jaula de pre-liberación. Durante algunos meses los loros fueron mantenidos en esta jaula, recibiendo alimentación silvestre recolectada en la zona, suplementada con alimentos llevados desde Santiago y que estaban acostumbrados a consumir durante la rehabilitación (frutos y semillas).
Después de un tiempo suficiente de aclimatación, se comprobó que todas las aves estuvieran en perfectas condiciones y se procedió a abrirles la jaula. Los loros volaron juntos hacia los árboles del sector, realizando vocalizaciones típicas de su especie.
Actualmente contamos con más de 100 loros en el Centro de Rehabilitación, número que auamenta cada semana gracias a entregas del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) y entregas voluntarias de particulares, por lo que esperamos en un tiempo más puedan tener el mismo fin: la libertad.
De forma complementaria a todo el proceso de rehabilitación, hemos trabajado fuertemente en educar a la comunidad, realizando diversas actividades con niños, jóvenes y adultos, los que se han interesado enormemente por los problemas de conservación de nuestra fauna. Gracias a estas acciones, muchas personas nos han entregado sus loros que eran mantenidos comos mascotas de forma ilegal, lo que nos hace pensar que estamos avanzando y que en un tiempo más deberíamos lograr que muchas más personas conozcan nuestra fauna y todo lo negativo que implica mantenerlas en cautiverio.
Finalmente, queremos agradecer a todos los que participan de este proyecto; a Barbara Zentilli, encargada del Centro; a Hernán Pérez, quien nos facilito el lugar, la jaula y los cuidados para los loros (miembro además de la Red de Áreas Protegidas Privadas de CODEFF); a Jürgen Rottmann por los contactos y el viaje de reconocimiento; a Victor Olate por cuidar día a día de estos loros y a Javier Pérez de Arce, quien nos acompaño y ayudó a realizar este largo viaje al sur.










