Venta clandestina de aves es problema para tiendas de mascotas

Ocho o 10 años atrás, no era nada extraño para Dean Travis, propietario de una tienda de mascotas, que lo visitaran contrabandistas de aves con loros provenientes de México escondidos en sus bolsillos. Pero él siempre los rechazaba.
Ya han pasado muchos años desde la última vez, y Travis opina que el negocio de las mascotas es el ideal para ese tipo de ofertas.
“Yo pienso que la gente comprende que al comprar un loro formará parte de su familia y todos vivirán contentos, y que eso no sería posible al adquirir un pájaro silvestre”, expresó Travis, dueño de la tienda de mascotas Pet’s Barn, en donde las aves en venta provienen de los Estados Unidos.
Las cosas han cambiado tanto en un lapso de tiempo tan corto, que la demanda en Estados Unidos por aves exóticas ya no es lo que lleva hacia el contrabando de las mismas.
En un estudio, llevado a cabo recientemente por el grupo Defensores de la Vida Silvestre, con sede en Washington, D.C. se señala que aunque El Paso es todavía la ruta para el contrabando de loros provenientes de México hacia Estados Unidos, la mayor parte del mercado para estas aves es el vecino país. Solamente del cuatro al catorce por ciento de los pájaros capturados son llevados ilegalmente hacia Estados Unidos, lo que representa un mundo de diferencia en comparación con lo que sucedía en las décadas de los setentas y ochentas, de acuerdo con el reporte.
Peter Jenkins, perteneciente a dicho grupo, manifestó que el cambio en la manera de pensar de los estadounidenses se debe al Acta de Conservación de Aves Silvestres, redactada en 1992. Actualmente, la importación de loros está extremadamente restringida y los contrabandistas y revendedores enfrentan multas y algunas veces hasta encarcelamiento.
Pero aún así hay algunos que continúan con esta práctica.
Investigadores de este mismo grupo han entrevistado a personas que se dedican a la captura de aves en México y han expresado que la demanda en Estados Unidos por algunas especies, como el loro con nuca amarilla, y en peligro de extinción, son su principal motivación.
“Estas aves son muy hermosas y algunas pueden hablar bastante bien”, señaló Jenkins.
El contrabando del periquito con la frente color naranja, el loro con la frente color blanco, el loro con las mejillas amarillas y el cotorro con una corona color lila, se encuentra en aumento a pesar del descenso en el tráfico illegal de aves hacia Estados Unidos, como lo señala el reporte. De las 10 especies de cotorros provenientes de México e introducidas ilegalmente hacia Estados Unidos, cinco se encuentran en peligro de extinción, dos corren el mismo riesgo y una está bajo protección especial por las autoridades mexicanas. Aproximadamente el 75 por ciento de las aves capturadas mueren antes de llegar a manos de los compradores, lo que representa unas 50 mil a 60 mil 500 aves que perecen anualmente.

Por lo general a estos pájaros se les adormece con tequila y se les mete en rollos de papel higiénico para ser transportados en la guantera u otros compartimientos de los vehículos, según lo indicado por las autoridades en El Paso. Los que llegan a sobrevivir, permanecen enfermos, heridos y traumatizados. Por lo que el tratar de introducir aves vivas a Estados Unidos constituye un serio delito.
Thomas Karabanoff, agente a cargo del Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos en Nuevo Mexico y el Oeste de Texas, asegura estar al tanto del contrabando de loros ya que anteriormente se encontraba a cargo del area del Valle del Río Grande, una zona altamente preferida por los traficantes de aves. Estos prefieren introducirlas por McAllen o Brownsville, ya que los pájaros sobreviven mejor en climas húmedos.
Pero el estudio de los Defensores de la Vida Silvestre indica que estas rutas representan actualmente un gran riesgo para los contrabandistas por lo que algunos prefieren llevarlas hasta el estado de Chihuahua y cruzarlas por El Paso. Algunas aves incluso proceden de Sudamérica.
Karabanoff también señala que esta actividad es altamente lucrativa, a pesar del gran número de aves que no sobreviven. “Un loro del Amazonas con la cabeza de color amarillo, se vende a nivel local en $200 dólares, sin embargo, si se logra llevar hasta Nueva York puede alcanzar la cifra de cinco mil dólares”.
Se cree que algunas especies que han logrado escapar de sus captores son el origen de pequeñas bandadas de loros, con una corona de color rojo, que habitan en el Valle Alto de El Paso desde hace más de 10 años.
Karabanoff también asegura no haber sabido de algún caso importante de contrabando de aves en El Paso en los últimos años.
México prohibió la captura de loros en el 2003, sin embargo, aproximadamente de 65 mil a 78 mil 500 son atrapados anualmente, de acuerdo con el reporte de los Defensores de la Vida Silvestre.
“Algunas aves son arrancadas incluso de su propio nido y mueren a niveles alarmantes sólo para ser vendidas clandestinamente. Después de la pérdida de su hábitat, la captura de aves representa la mayor amenaza para la conservación de las mismas en México”, afirma Juan Carlos Cantu Guzman, director del programa Defensores de Vida Silvestre en México.
Loros de procedencia illegal generalmente se pueden encontrar en los mercados y en la Internet.
En la tienda de mascotas en el sector noreste de la ciudad, Feed Pets and Supply, su propietario Amit Toren dice que adquiere sus aves en Estados Unidos y de personas que puedan comprobar el origen de las mismas.
“No participaría en nada que pusiera en peligro la naturaleza”, sentenció.





